"La justicia penal se alcanza cuando se sanciona al delincuente y se protege al inocente, lo cual se determina con la cantidad de hechos delictivos debidamente esclarecidos por el Estado, con pruebas contundentes que no dejen dudas de que el condenado es el responsable de la comisión del delito. Lo contrario sería demagogia"


Enrique Díaz-Aranda